RESURRECCIÓN SOCIAL

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Tras haber padecido el martirio de la Cruz, Jesucristo resucitó a una vida que ya no muere jamás. La vivencia de este misterio pascual hace que el cristiano se sienta nacer de nuevo.

De igual forma, la sociedad dominicana está necesitada de una resurrección social que le permita superar experiencias de muerte que le mantienen postrada en la exclusión social, la inequidad y la injusta distribución de sus riquezas.

Los dominicanos y las dominicanas necesitan experimentar la pascua de la seguridad ciudadana. Del actual estado de delincuencia, criminalidad e inseguridad, los hombres y mujeres de este pueblo tienen que resucitar a una ambiente seguro.

Que cada dominicano y dominicana pueda salir de sus hogares, con la seguridad de poder regresar a ella sano y salvo.

Esta sociedad está urgida también de resucitar a un estado de mayor equidad y justicia en la distribución de sus riquezas. Hay que detener la práctica de unos pocos que dilapidan mucho, mientras unos pocos padecen necesidad.

Hace falta renacer a una práctica política que priorice los proyectos y las propuestas, en lugar de difamar, injuriar y descalificar a los contrarios.

Ojalá que en lugar de promesas infundadas, los aspirantes a cargos electivos exhiban logros obtenidos en los lugares donde ya están trabajando.

Importante también incursionar en una campaña electoral que no malgaste los dineros del pueblo, porque la promoción de los candidatos ya no suponga el gasto de miles de millones de pesos.

Hay que superar las escenas de violencia intrafamiliar en las que muchas mujeres llevan la de perder, como consecuencia del machismo que aún sigue vigente en esta sociedad, pese a todos los esfuerzos que se hacen por exterminarlo.

El país tiene que resucitar a una mayor sincerización de los precios de los combustibles, los cuales no se corresponden con los precios internacionales del petróleo. Esto afecta significativamente los bolsillos de los más pobres.

Ya es tiempo de que los dominicanos y dominicanas comiencen a empujar un único proyecto común, que logre articular la diversidad de pensamientos e ideas existentes en el espectro político, a fin de lograr el verdadero desarrollo del pueblo dominicano.